La perforación y el encamisado son las etapas fundamentales en la construcción de un pozo de agua. De una correcta ejecución depende la estabilidad del pozo, la calidad del agua, el caudal disponible y la vida útil de la bomba.
Un pozo mal ejecutado puede presentar derrumbes, ingreso de arena, contaminación del acuífero o fallas prematuras del sistema de bombeo.
En esta guía se explica, de forma clara y técnica, cómo funciona cada etapa.
La perforación consiste en atravesar las distintas capas del suelo hasta alcanzar un estrato acuífero con agua suficiente y de calidad adecuada.
Durante el proceso se pueden atravesar:
Cada tipo de suelo requiere técnicas específicas para evitar derrumbes, desviaciones del pozo o pérdida de material.
Utiliza una broca que gira continuamente, removiendo el material del suelo.
Características